El espíritu de la nada, sin nombre, alcanzó los ojos en su memoria, todo. Ángel sin Nombre. Él es él. Detrás el día no había pasado, y vivió, lo ya vivido desde la mirada instintiva del recuerdo, de lo que regresó, y sin haberse ido. Azuzó el fuego del amanecer...
“Más allá de lo conocido en sueños, en historias narradas, una oculta se revela en un mundo que no inventamos, universo que recrea en aquellas sierras verdes, donde la gramilla crece en la cima de las montañas, bosques y océanos, sumergidos en los abismos de la mente, en el refugio del alma. Ceremonia de túnicas relumbrantes en índigos y lilas, y rojo, junto al arco, semicírculo que completa en perfecto crepúsculo, portal, un sol signado en rojo, una luna de pétalos blancos.
Atardecer sentenciado por el horizonte, oración, tiempos en un continuo, la voz secreta del cielo, luna llena reflejada, un rayo, un despertar.
El umbral donde renacen todos los paisajes, altar y cuna. Los astros se alinearon en eclipse, entonces en sombras pudieron ver su mutua luz, presenciando el origen. En sincronicidad, propósito sin distancia. Luz en luz, entendiendo sin preguntar, respondiendo, el futuro es pasado.
Todo el tiempo es el tiempo infinito en uno. Sin medidas que lo juzguen". El ángel escribió con su dedo en la tierra, en el polvo, un signo de eternidad.
“Más allá de lo conocido en sueños, en historias narradas, una oculta se revela en un mundo que no inventamos, universo que recrea en aquellas sierras verdes, donde la gramilla crece en la cima de las montañas, bosques y océanos, sumergidos en los abismos de la mente, en el refugio del alma. Ceremonia de túnicas relumbrantes en índigos y lilas, y rojo, junto al arco, semicírculo que completa en perfecto crepúsculo, portal, un sol signado en rojo, una luna de pétalos blancos.
Atardecer sentenciado por el horizonte, oración, tiempos en un continuo, la voz secreta del cielo, luna llena reflejada, un rayo, un despertar.
El umbral donde renacen todos los paisajes, altar y cuna. Los astros se alinearon en eclipse, entonces en sombras pudieron ver su mutua luz, presenciando el origen. En sincronicidad, propósito sin distancia. Luz en luz, entendiendo sin preguntar, respondiendo, el futuro es pasado.
Todo el tiempo es el tiempo infinito en uno. Sin medidas que lo juzguen". El ángel escribió con su dedo en la tierra, en el polvo, un signo de eternidad.


